Atarse de pies y manos
Cerrar la garganta para no hablar y morderse los labios para que no salgan las palabras
Esconderse donde todo el mundo te vea, junto a la persona que quieres
Cerrar los ojos para que el tiempo pase rápidamente, sin detenerse
Negarse la oportunidad de sentir
Cerrar los oídos para no escuchar un NO
Gritar en silencio: “escúchame, mírame, aquí estoy”
Preguntarse, ¿existo para ti…? , sin obtener respuesta
Preguntarse todos los días, a cada segundo; ¿De qué manera te lo digo?
Querer formar parte de tu vida, conocerte y no poder
“TODO ESTO REPRESENTA EL MIEDO, VENCELO…!”